Antes de ser tendencia, fue convicción
Cuando pocos conocían el matcha en Colombia, el mayor desafío fue invitar a las personas a descubrir un sabor distinto — más vegetal, más honesto, más real.
Matchamor nació también como un ejercicio de educación: demostrar que el bienestar puede aprenderse, cultivarse y disfrutarse.
Con el tiempo, lo que parecía un gusto de nicho se transformó en un hábito para muchos.